El diente de león, posible sustituto del caucho natural

El caucho natural, materia prima con la que industrias como Michelín fabrican las llantas de todo tipo de vehículos -incluidas las de aviones o las del transbordador espacial– y empresas productoras de preservativos elaboran cerca de 14 mil millones de condones al año, está escaso.

Hay una demanda insatisfecha de aproximadamente 500 mil toneladas de caucho en el mundo, y aunque países productores como Malasia, Indonesia, Tailandia y Guatemala intentan satisfacer este pedido, la insuficiencia sopesa ante mercados de amplio auge como el del automóvil.

El caucho natural se extrae del látex que vierte el árbol cuando se ralla (de forma manual) y sangra su corteza. Por sus propiedades específicas, esta sustancia no ha podido ser sustituida por el caucho sintético.

Ahora, grupos de investigación de todo el mundo compiten en el desarrollo de una nueva variedad de la pequeña flor del diente de león, que podría ser cultivada en Europa, y sustituiría al árbol de caucho asiático. El diente de león podría convertirse en la solución para cubrir el incremento de la demanda de caucho mundial, que hasta ahora depende de países productores del árbol del caucho, que solo crece en el sudeste asiático. Las empresas productoras de neumáticos están invirtiendo millones de euros en equipos de investigación en todo el mundo.

Esto permitiría a la Unión Europea ser menos dependiente de la importación de caucho natural y dar respuesta a la amenaza de una escasez mundial de caucho.